Las familias compartieron inquietudes sobre eventuales conflictos entre estudiantes, redes sociales y estrés académico. Sus aportes se incorporaron al plan de acción del establecimiento, con acuerdos y seguimiento para fortalecer el trabajo conjunto.
Durante esta semana, nuestro Colegio Mayor Tobalaba realizó sus tradicionales reuniones con directivas de apoderados y delegados de convivencia de todos los cursos, como parte de las actividades de “Diálogo Activo”. En los encuentros participaron la rectora, Alejandra Rosales, las directoras de Convivencia y los directores de ciclo, quienes conversaron con las familias sobre los desafíos de la convivencia educativa y las acciones para abordarlos en las distintas áreas del colegio.
Uno de los temas centrales fueron los alcances de la Ley 21.809 y su implementación en el establecimiento, con énfasis en la prevención del acoso, la discriminación y la violencia, junto con la promoción de relaciones inclusivas. En este contexto, se destacó la importancia de integrar a los distintos estamentos en la actualización del Plan de Gestión de Convivencia. Para la rectora, estas jornadas expresan una responsabilidad compartida, “donde las familias no solo reciben información, sino que también aportan y deciden”.
Durante las conversaciones, los apoderados plantearon inquietudes relacionadas con el manejo de conflictos entre estudiantes, las redes sociales, el estrés académico y la necesidad de mantener una comunicación continua con el colegio. Estos aportes quedaron incorporados al plan de acción del establecimiento. “El principal resultado fue abrir un canal real de escucha entre las familias y la dirección, transformando inquietudes en acuerdos concretos con seguimiento”, señala nuestra rectora.
La participación de las familias resulta fundamental para reconocer a tiempo las dificultades y acompañar a los estudiantes de manera coordinada. “Cuando los grupos familiares se informan y participan, se anticipan los conflictos y se fortalece el vínculo escuela-familia, base de una convivencia sana y preventiva”, explica ella. Así, las experiencias compartidas por los representantes de cada curso permiten orientar las respuestas del colegio y dar continuidad a la conversación en los hogares.
Estas reuniones se suman a las distintas instancias de diálogo que impulsa nuestro establecimiento para mantener una relación cercana con su comunidad. Como destaca nuestra recotra, “las rondas de ‘Diálogo Activo’ forman parte de un trabajo continuo del colegio, no de un hecho aislado”. Agradecemos a las directivas y a los delegados de convivencia por su disposición a escuchar, proponer y contribuir a un entorno de respeto y bienestar para nuestros estudiantes.
