Exalumnos gemelos crearon una empresa mientras estudian en la universidad: “El colegio nos entregó herramientas fundamentales”

Lucas y Tomás Valdivia, egresados de Colegio Mayor Tobalaba en 2022, destacan el aprendizaje basado en proyectos, las presentaciones orales y la cercanía de sus profesores como experiencias que hoy los acompañan en su formación profesional.

De los trabajos grupales en nuestro Colegio Mayor Tobalaba a desarrollar juntos una empresa tecnológica. Ese ha sido parte del recorrido de Lucas Sebastián y Tomás Valdivia Ríos, hermanos gemelos de 21 años que hoy cursan cuarto año de Ingeniería Comercial en la Universidad Adolfo Ibáñez y en la Universidad Técnica Federico Santa María, respectivamente. Los exestudiantes, egresados en 2022, son los creadores de Contact Network, un proyecto que compatibilizan con sus estudios y en el que reconocen la huella de su formación escolar. “El colegio nos entregó herramientas fundamentales que hoy aplicamos tanto en la universidad como en nuestra empresa”, afirman.

Al recordar esa etapa, ambos destacan especialmente el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), que les permitió colaborar con compañeros con quienes no siempre compartían. “Estas actividades nos enseñaron a organizarnos, escuchar distintas opiniones, trabajar en equipo y desarrollar proyectos desde cero, habilidades que hoy utilizamos constantemente en nuestra empresa”, explican. También guardan un especial cariño por las actividades de Seminario, cuyas charlas y dinámicas los ayudaron a conocerse mejor y fortalecer sus relaciones. Con el tiempo, dicen, comprendieron cuánto habían aportado esas experiencias al desarrollo de sus habilidades sociales.

En esos recuerdos también tienen un lugar importante la biblioteca, las salas de estudio y la disposición de los docentes para acompañarlos. Mencionan especialmente a Pedro Salas, por su cercanía y sus consejos, y a Luis Maureira, quien estuvo presente durante gran parte de su trayectoria escolar. Como profesor de Historia y del electivo de Economía, este último los motivó a pensar críticamente y a relacionar los contenidos con situaciones prácticas. “Con los años fuimos entendiendo que muchas de sus enseñanzas y correcciones buscaban ayudarnos a crecer como personas”, recuerdan.

Contact Network nació formalmente a comienzos de 2025, luego de que los hermanos identificaran un problema cotidiano: las tarjetas de presentación de papel podían perderse y, con ellas, contactos profesionales valiosos. Su propuesta combina tarjetas inteligentes con tecnología NFC, que permiten compartir información al acercarlas a un celular, y una plataforma digital para gestionar esas conexiones y darles seguimiento. Según cuentan, más de 50 empresas han confiado en su solución. “Lo que nos motivó a emprender fue justamente la posibilidad de crear algo propio, aplicar lo que aprendemos en nuestras carreras y solucionar un problema real a través de la tecnología”, señalan.

Las primeras reuniones comerciales les permitieron reconocer otro aprendizaje adquirido en el colegio: la capacidad de presentar y defender sus ideas. Explicar su propuesta frente a gerentes y ejecutivos fue un desafío, pero encontraron un punto de apoyo en las disertaciones y exposiciones que habían realizado ante sus compañeros. “En ese momento quizás lo veíamos simplemente como una disertación más, pero hoy entendemos lo valioso que fue desarrollar esas habilidades desde pequeños”, sostienen. Esa práctica, agregan, les ayudó a ordenar sus argumentos y desenvolverse con mayor seguridad: “Hoy entendemos que saber comunicar una idea puede ser tan importante como la idea misma”.

Trabajar juntos también ha significado aprender a distribuir responsabilidades y organizarse entre clases, evaluaciones y reuniones. Lucas lidera el área comercial y la estrategia de crecimiento, mientras Tomás se concentra en la operación y el desarrollo tecnológico de la plataforma. Aunque reconocen que existen diferencias, procuran resolverlas conversando y evaluando las alternativas. “Nos complementamos muy bien porque cada uno tiene habilidades y enfoques distintos, pero compartimos exactamente la misma visión de lo que queremos construir”, explican. Estudiar en universidades diferentes, añaden, les permite aportar nuevas perspectivas a un proyecto que muchas veces sigue siendo tema de conversación durante los almuerzos familiares.

Desde esa experiencia, Lucas y Tomás invitan a los actuales estudiantes de nuestro colegio a confiar en sus inquietudes y comenzar a darles forma, incluso sin tener todas las respuestas. “Aprovechen las herramientas que les entrega el colegio, conozcan personas, hagan preguntas y no tengan miedo de proponer ideas diferentes”, aconsejan. Su historia muestra cómo los aprendizajes escolares pueden adquirir nuevos sentidos con el paso de los años, desde una presentación frente al curso hasta una iniciativa propia. Y cierran con una reflexión para quienes todavía dudan en empezar: “Nunca saben hasta dónde puede llegar una idea que hoy parece pequeña”.