Una charla sobre medioambiente realizada este martes marcó un nuevo paso en el camino del colegio hacia la certificación SNCAE, iniciativa que busca incorporar la educación ambiental de manera transversal y convocar a estudiantes, familias y funcionarios.
El cuidado del medioambiente y la construcción de una comunidad cada vez más consciente fueron protagonistas este martes en Colegio Mayor Tobalaba, donde se desarrolló una charla-taller vinculada al proceso que está llevando adelante el establecimiento para avanzar hacia la certificación ambiental SNCAE. La iniciativa forma parte de un desafío que busca ir más allá de actividades puntuales e incorporar progresivamente la sostenibilidad en la formación de los estudiantes y en la vida cotidiana del colegio.
El Sistema Nacional de Certificación Ambiental de Establecimientos Educacionales (SNCAE) es un programa voluntario que entrega una certificación pública a los establecimientos que incorporan exitosamente una estrategia integral de educación ambiental. Impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente junto a otras instituciones, considera tres grandes ámbitos: el trabajo pedagógico, la gestión del establecimiento y la relación de la comunidad educativa con su entorno.
Para nuestra rectora, Alejandra Rosales, avanzar hacia este reconocimiento “es la materialización de un compromiso profundo que cruza desde hoy también a nuestro proyecto educativo, el cual busca formar personas con un alto compromiso con la sociedad y el desarrollo sustentable”.

Ese trabajo ya tiene expresiones concretas al interior de la comunidad. Una de ellas es el jardín polinizador desarrollado colaborativamente por estudiantes de Cuarto Medio y Kínder, experiencia que une a distintos niveles en torno al aprendizaje y la conciencia ambiental. “La educación debe preparar a los estudiantes para los desafíos del mundo actual, y el cuidado del medioambiente es uno de los más importantes”, precisa nuestra rectora, quien destaca que el objetivo es desarrollar una conciencia ecológica y un sentido de responsabilidad que trasciendan las aulas.
El camino hacia la certificación también supone involucrar al conjunto de la comunidad educativa. Los estudiantes participarán tanto de iniciativas pedagógicas como de otras impulsadas desde el Centro de Estudiantes, mientras que las familias seguirán siendo convocadas a colaborar en distintas acciones.
Según la rectora, el Centro de Padres ya ha contribuido, por ejemplo, con la adquisición de jardineras para los patios, y la intención es fortalecer ese trabajo mediante talleres, campañas y otras iniciativas que puedan extenderse también a los hogares. Los funcionarios, en tanto, serán parte de este esfuerzo para avanzar hacia prácticas coherentes con los valores ambientales que el colegio busca promover.
“La invitación es a construir este camino juntos, con el convencimiento de que cada pequeña acción, desde plantar un árbol hasta participar en una campaña de reciclaje, nos acerca a la meta de ser un colegio más sostenible y un ejemplo para nuestra comunidad”, establece nuestra rectora, respecto al compromiso institucional que existe con el cuidado del medio ambiente.
